La amplia red de voluntariado que conforma el Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales impactará a sus comunidades al concluir el ciclo de capacitación y actualización sobre los aspectos más novedosos en asuntos familiares, desprendidos del Código Procesal de Familia, gracias a la cooperación estratégica entre la Escuela Judicial y la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia (Conamaj).
Este ciclo de formación correspondiente a 2026 abarcó la realización de giras con sesiones presencial en Pococí, Limón, Grano de Oro de Turrialba, Liberia, Nicoya, Puntarenas, San Carlos, Los Chiles, Guatuso, Upala, Pérez Zeledón, Golfito, Corredores y San José.
Una vez más este importante proceso, en procura de la protección de derechos de grupos más vulnerables, fue impartido por la jueza especialista en materia de familia, Mayra Trigueros Brenes, quien bajo metodologías participativas y actividades lúdicas, explicó contenidos tales como los procesos de conocimiento y de urgencia, así como las medidas de protección cautelar y autosatisfactivas.
Al ser verdaderos puentes de acercamiento con las comunidades rurales y multiplicadoras de información, es clave que las personas facilitadoras judiciales se encuentren actualizadas en las recientes reformas y cambios de legislación, sobre todo la familiar, ya que es uno de los temas que con más frecuencia las personas acuden por orientación e información a este servicio.
Así lo confirma la Coordinadora del Programa de Participación Ciudadana en el Poder Judicial y funcionaria de Conamaj, Daniella Guevara Walker, al señalar que “la capacitación constante constituye un elemento esencial para las personas facilitadoras. En este proceso, la Escuela Judicial ha sido un aliado estratégico para garantizar su actualización permanente, particularmente ante los cambios normativos en materias tan sensibles como el derecho de familia”.
El facilitador judicial del territorio indígena Alto Laguna de Osa, Eusebio Estanly Moreno, destaca la importancia de la capacitación para su comunidad, ya que según él afirma para sus vecinos y vecinas “se les hace muy difícil llegar a tribunales a hacer denuncias o demandas, porque estamos muy retirado de Golfito como de Osa”.
Según el criterio de la facilitadora judicial de Potrero Grande de Buenos Aires, Cecilia Acosta Arisa, quien tiene 12 años de experiencia en este rol voluntario, afirma que “somos el eje principal o de primera mano para llevar a las comunidades estos conocimientos”.
Históricamente, la Escuela Judicial y Conamaj han trabajado colaborativamente en beneficio de las personas facilitadoras judiciales desde la instauración del Servicio Nacional en Costa Rica en 2013 en temas tales como resolución alterna de conflictos, mediación comunitaria, círculos de paz, derechos laborales, pensiones alimentarias, laboral y agrario.
En este video se resume brevemente la experiencia ejecutada con las opiniones de personas facilitadoras participantes y personal judicial a cargo del Servicio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=IqdGSLuX0Fw
Para más información sobre el Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales se puede escribir al correo electrónico:
















