Ana Virginia Madrigal García
Administradora de la Sala Constitucional
- Galardonada con el reconocimiento “Luis Paulino Mora Mora”.
Nacida un 17 de setiembre en la provincia de San José, lugar en donde con mucha felicidad comenzó su vida laboral, en una institución que hoy sigue siendo su casa y que, por más de 30 años, le permitió construir una trayectoria intachable, que, para este año, le hace merecedora del premio “Luis Paulino Mora Mora”.
Se trata de Ana Virginia Madrigal García, administradora de la Sala Constitucional, quien con orgullo nos cuenta un poco sobre ella, de su vida personal y de su paso por este Poder de la República, en el cual se ha podido desarrollar en el ámbito laboral y también en el plano personal.
Sobre su vida
Doña Ana Virginia es oriunda de la zona de Santiago de Puriscal, de donde migraron posteriormente a San José, residiendo en la zona de Paseo Colón, lugar en el que pasó su adolescencia estudiando en el Liceo de San José y después en la Universidad de Costa Rica, casa de enseñanza en la que se graduó como Licenciada en Administración Pública, en la Facultad de Ciencias Económicas.
Como una persona de familia y con su fe bien arraigada, Madrigal García destaca la importancia de estos aspectos en su vida “estoy casada desde hace más de 39 años, tengo tres hijos y ahora disfruto enormemente el ser abuela de una niña, me apasiona la vida en familia, amo estar cerca mis seres queridos y disfruto vivir cada día con salud como regalo de Dios”.
Con mucha humildad y con el reconocimiento de lo difícil que es hablar bien de uno mismo, se describe como una persona con mucha honradez, enfatizando también en aspectos claves como la disciplina, la responsabilidad y la puntualidad, resaltando, que, bajo estos presupuestos, siempre ha dado lo mejor de sí.
Cómo llega al Poder Judicial
Madrigal García nos cuenta que llegó al Poder Judicial en el año 1993, cuando aún era estudiante y realizaba una tesis de grado que constituía en un plan de desarrollo estratégico para el área de investigaciones criminales del Organismo de Investigación Judicial, lo que la llevó a encontrar una oportunidad en la Dirección de Planificación, en una de esas oportunidades que presenta la vida.
Según relata, a inicios de diciembre de ese 1993, llegó al Departamento de Planificación a entregar un documento a una de sus compañeras de tesis, siendo que, de casualidad, el entonces jefe de ese departamento, le preguntó que, si era estudiante de Administración Pública, ofreciéndole realizar una entrevista de trabajo para una sustitución de 15 días.
“De esa entrevista salí con el corazón lleno de alegría y muy motivada, pues había conseguido mi primer trabajo, ya para ese entonces estaba por concluir los estudios y era madre de dos hijos, tuve la dicha ese día de iniciar el camino por el cual sigo caminando rumbo a mi jubilación”, mencionó doña Ana Virginia.
Su paso por la institución siguió por casi cinco años más en la Dirección de Planificación, hasta que, en el año 1998, llegó a la Sala Constitucional, luego de una entrevista con tres magistrados, incluido el señor Luis Paulino Mora Mora (Q.d.D.g) y quien da nombre a su reconocimiento, en donde hasta la fecha funge como Administradora.
Ana Virginia Madrigal reconoce que la llegada a la coloquialmente llamada Sala Cuarta es una de las mejores vivencias en su trayectoria laboral.
“Este despacho me terminó de formar como profesional, en virtud de cada reto encontrado durante mi vida laboral, un lugar en donde día a día trabajamos por los derechos fundamentales y luchamos por brindar verdaderamente un servicio público de calidad” destaca.
El Poder Judicial en su vida y el significado de su trabajo
“El Poder Judicial ha sido la institución que despertó el amor por el desarrollo de mi carrera como Administradora Pública, disfruto laborar en un lugar, en donde las personas usuarias pueden venir a defender sus derechos fundamentales”, con estas palabras, doña Ana Virginia nos dice lo que significa el Poder Judicial en su vida, además de demostrar su satisfacción por la labor que desarrolla.
“Recibir este premio representa un orgullo inmenso, ya que trabajé directamente con don Luis Paulino Mora Mora, quien fue un jurista muy reconocido a nivel internacional, una persona brillante, de conocimiento amplio, pero sobre todo un jefe visionario que entregó su vida al trabajo y a la productividad intelectual y de quien guardo los mejores recuerdos como jefatura; un hombre respetuoso, honesto, sincero y un verdadero líder institucional”, menciona, que además, como dato curioso, su madre, quien fue educadora, coincidió con don Luis Paulino durante su etapa laboral; “finalmente quiero decir que, este premio no es solo mío, lo voy a recibir como reconocimiento al trabajo de todos y todas las personas que laboran en la Sala Constitucional, quienes demuestran todos los días que solo el trabajo arduo, la responsabilidad y la mística, hacen posible enfrentar las cargas de trabajo actuales” . agregó.
Este galardón otorgado por parte del Tribunal de Reconocimientos del Poder Judicial es destinado a la persona que, sin ser administrador de justicia, por su quehacer profesional en cualquier área del conocimiento, hubiese influido o influya en el mejoramiento de la administración de justicia, haciendo posible su eficiencia y el acceso de las personas ciudadanas a este servicio, y se entregará en la sesión solemne de Año Judicial de este 2026.
















