Juan Carlos Segura Solís
Juez del Tribunal Laboral de Apelaciones de San José
Premio Fernando Coto Albán
Con una responsabilidad absoluta de ejercer la Administración de Justicia con honestidad, transparencia, mística y ética profesional, el juez de la República, Juan Carlos Segura Solís, fue galardonado con el Premio “Fernando Coto Albán” 2025-2026.
Este premio se otorga a la persona administrador o administradora de justicia que se haya destacado por su mística, honradez, transparencia y dedicación al trabajo de carácter extraordinario y que sus cualidades y logros profesionales hayan contribuido a enaltecer la labor de la persona juzgadora en la sociedad costarricense.
“Las funciones de juez marcaron en vida una disciplina absoluta en todo lo que hago, toda vez que para ser una persona juzgadora no solo se requiere conocimiento de sus quehaceres, sino saber que dicha función marcará toda su vida, tanto la personal, como la académica como fue mi caso. Dedico muchas horas diarias al quehacer jurídico, con pasión. La figura judicial en un sistema democrático es fundamental para el Estado de Derecho, del cual nos enorgullecemos”, destaca Segura Solís.
Afirma que el Poder Judicial es su segunda casa, pues más de la mitad de su vida, la ha entregado al trabajo judicial con dedicación y esmero y ejerciendo las labores asignadas a la persona juzgadora, siempre con el objetivo claro de aportar para mejorar cada día el sistema judicial costarricense.
“Este reconocimiento lo recibo con inmensa gratitud, y con mucho respeto. Gratitud a la institución, a mi equipo de trabajo, a mi familia, a las personas que creyeron en mí, aunque hoy algunas no están presentes y respeto, porque es un premio a mi labor jurisdiccional y administrativa, la cual seguiré ejerciendo con la misma responsabilidad que se me ha caracterizado”, afirma Segura Solís.
Actualmente se desempeña como juez coordinador del Tribunal Laboral de Apelaciones del Primer Circuito Judicial de San José.
Su carrera judicial la inició en 1991, cuando ingresó para asumir funciones como actuario en el Juzgado Primero Contencioso Administrativo y a cargo del entonces, juez José Joaquín Villalobos. A partir de allí se inició como juez contencioso de primera y segunda instancia y juez laboral de primera instancia.
Su disciplina, preparación académica y responsabilidad con la que ha asumido sus funciones jurisdiccionales, lo llevaron a ejercer la magistratura suplente en la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia. Actualmente labora como coordinador del Tribunal Laboral de Apelaciones del Primer Circuito Judicial de San José.
“Nací en San José, en un hogar formado por mi madre, quien fue maestra y por mi padre, un maestro de obras. Crecí en Desamparados, luego en San Francisco de Dos Ríos”, nos comparte el juez laboral.
Sus pilares de vida son su familia, sus padres, sus hermanos Eugenia y Luis Manuel, sus tres sobrinos, junto a su esposo José Eduardo.
Amó profundamente a sus abuelas. Recuerda que Rosenda, su abuela materna marcó especialmente su vida, al estrechar unos lazos entrañables, pese a que murió cuando él tenía apenas seis años y destaca la herencia de la familia Solís Barrientos en su temple de superación en la vida.
Su pasión por el derecho lo cultivó al lado de una compañera universitaria, quien lo involucró en los trabajos de estudio sobre Historia de Derecho y Derecho Romano. A partir de allí tomó la decisión de estudiar Derecho, con el apoyo firme de su madre.
Incorporado al colegio profesional en 1989, ingresó al postgrado en Derecho Público de la Universidad de Costa Rica, con el impulso de don Ricardo Zeledón.
Fue Boy Scout y le apasiona la lectura, con un especial gusto por la historia. Su salud mental y física la cuida a diario, el gimnasio es parte de su vida.
“Los principios que rigen mi función como persona juzgadora, ha sido siempre, mi honestidad, transparencia, dedicación al trabajo, mística y ética. Mi vida la ha marcado la disciplina, la honradez y la imparcialidad”, afirmó el juez Juan Carlos Segura Solís.
















