El diálogo, la cultura y el encuentro con las comunidades indígenas fueron protagonistas durante las jornadas desarrolladas en Talamanca Bribri y Talamanca Cabécar, en Limón. La Justicia Restaurativa Familiar llegó a estos territorios para abrir espacios de conversación sobre una forma diferente de abordar los conflictos familiares: una metodología que coloca en el centro a las personas, sus necesidades y la posibilidad de encontrar soluciones mediante el diálogo.

 

Las jornadas permitieron que juezas, jueces y personal auxiliar judicial se acercaran directamente a las comunidades para compartir información sobre las posibilidades que ofrece la Justicia Restaurativa Familiar y, al mismo tiempo, escuchar las experiencias y perspectivas de quienes habitan estos territorios. Más que trasladar información desde las oficinas judiciales hacia las comunidades, las visitas buscaron generar un encuentro de saberes. Los talleres se convirtieron en espacios para conversar, preguntar, compartir experiencias y reflexionar sobre cómo pueden desarrollarse procesos restaurativos en el ámbito familiar, respetando las características culturales de cada pueblo.

 

La participación de las comunidades fue fundamental para este propósito. En la comunidad de Talamanca Cabécar, una lideresa compartió un cántico en idioma cabécar durante el círculo de aprendizaje. La jornada también estuvo acompañada por el intercambio de alimentos y conocimientos. Las personas de la comunidad mostraron al personal judicial diferentes edificaciones y espacios utilizados para sus reuniones, permitiendo conocer de manera directa parte de su dinámica comunitaria y de sus formas de organización y convivencia. En Talamanca Bribri, el acercamiento a la cultura del territorio incluyó la degustación de chocolate ceremonial elaborado en la propia comunidad mediante prácticas rústicas y ancestrales. Este momento permitió compartir una expresión de sus conocimientos y tradiciones en un ambiente de diálogo y aprendizaje mutuo.

 

Estos espacios adquieren especial relevancia dentro de la Justicia Restaurativa Familiar, porque comprender el contexto en el que viven las personas es indispensable para construir respuestas adecuadas a sus conflictos. La escucha activa de las comunidades permite que el sistema de justicia conozca de primera mano sus realidades y desarrolle intervenciones respetuosas de su identidad cultural. Las actividades contaron con la participación de personas de las comunidades indígenas y de representantes de la Oficina Rectora de Justicia Restaurativa, el Juzgado de Familia de Limón, el Juzgado de Pensiones Alimentarias de Limón y el Juzgado Contravencional de Bribrí.

 

La experiencia en los territorios indígenas de Talamanca reafirma una idea esencial: la justicia también se construye cuando las instituciones salen al encuentro de las comunidades, escuchan sus voces y reconocen sus conocimientos. Este acercamiento fortalece el camino hacia una Justicia Restaurativa Familiar intercultural, capaz de reconocer que cada comunidad tiene sus propias formas de comprender las relaciones, los conflictos, la convivencia y la búsqueda del equilibrio.

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